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Cómo el slow content permite a tu negocio salir adelante.

Si has encontrado este artículo, es posible que estés pensando en reestructurar la creación de contenidos de tu sitio web. Tal vez sea el momento de un cambio, o tal vez estés empezando algo nuevo. Independientemente de la situación en la que te encuentres, te proponemos aquí una idea radical: trabaja con el slow content.


En las últimas décadas, la sociedad ha pisado el acelerador en el ritmo de su estilo de vida: mantener las cosas rápidas y superficiales para pasar a la siguiente cosa rápida y superficial. Algunas generaciones ni siquiera conocen un estilo de vida distinto y han estado en una cinta de correr a toda velocidad desde el momento en el que nacieron. Por suerte para ellos, y para todos, estamos empezando a darnos cuenta de que hay un botón para reducir la velocidad de la cinta de correr, y que el trote a ritmo constante es mucho más agradable.


Entre todo este caos de velocidad que nos rodea, se está desarrollando una nueva tendencia a "tomarse las cosas con calma". El auge de las cadenas de comida rápida está siendo poco a poco eclipsado por los restaurantes de “comida lenta”, los sueños de tener una casa grande están siendo sustituidos por deseos de casas más pequeñas y acogedoras, y en lugar de estar conectados y tener las últimas tecnologías para mantenerse al día, la gente está tratando de desconectar y reducir la velocidad. Podemos observar esta misma tendencia en el mundo del marketing, y más concretamente, en el marketing de contenidos.


Los periodistas y los content marketers se ven constantemente presionados para producir y publicar piezas antes que nadie; siempre se trata de ser el primero. Además, vemos cómo muchas veces la información no se verifica y se deja sin revisar porque la velocidad es más importante que la precisión. Para contrarrestar esta tendencia ha llegado el slow content, o contenido lento. Implica dar un paso atrás, reenfocar la forma en que se publica la información y volver a disfrutar de la producción y la lectura. Por encima de todo, ha llegado para hacer maravillas para tu empresa.

La lentitud y la constancia ganan la carrera

Si hasta ahora la creación del contenido de tu sitio web ha sido mayoritariamente "contenido rápido", tus piezas han estado entre las más de 70 millones de posts que se publican al mes a nivel mundial, según la agencia Turtl. Es muy fácil que tu contenido pase desapercibido, pero eso no impide que las empresas sientan la presión de tener que producir sus contenidos de manera masiva en la búsqueda de clics. Sin embargo, no es una solución a largo plazo. En los negocios, sabemos que las conversiones (en la forma de ventas) son la forma de obtener beneficios, no los clics. Entonces, ¿cómo pasar de un método de producción de contenidos orientado a clics a uno más centrado y que pueda garantizar las conversiones? Lo hacemos con el slow content.


¿Qué es el slow content?

El slow content es exactamente lo que su nombre sugiere. Es lento de producir y lento de leer, y además se dirige a una parte diferente del cerebro en comparación con el contenido rápido. Mira este ejemplo del libro “Pensar rápido, pensar despacio” del economista Daniel Kahneman:


Un bate y una pelota cuestan 1,10 euros. El bate cuesta un euro más que la pelota. ¿Cuánto cuesta la pelota?


Puede que hayas respondido instintivamente “10 céntimos” gracias a la parte de tu cerebro acostumbrada a la rapidez. Sin embargo, si te quedas reflexionando sobre la pregunta, aprovechando la otra parte de tu cerebro que se toma su tiempo, te darás cuenta de que la respuesta es en realidad 5 céntimos.


Las empresas pueden llevar este ejemplo a un contexto de marketing, en el que se pierden a los lectores o usuarios con una sobrecarga de contenidos, a su vez producidos de manera rápida. La investigación psicológica ha demostrado incluso que la velocidad con la que leemos un contenido escrito es proporcional a la velocidad con la que se olvida, como lo ha establecido la compañía de marketing de contenidos Skyword. Las piezas más extensas tienden a quedarse con nosotros durante más tiempo y con un mayor impacto. En marketing, eso suele traducirse en conversiones.


Lo más lento posible: un marco de trabajo innovador

La especialista en marketing de contenidos Ann Handley propuso en 2018 un nuevo acercamiento a la producción de contenidos rápidos que hemos visto en la web. A este acercamiento lo ha denominado AsAP (As Slow As Possible, o “lo más lento posible”), comparado con el más conocido ASAP (As Soon As Possible, o “lo más pronto posible”). Debajo, nos deja algunos consejos a la hora de abordar este tipo de contenidos.

Tómate tu tiempo, y haz tiempo

Debido a la naturaleza del contenido lento, todo el proceso de producción será más largo. El proceso de reflexión llevará más tiempo, así como la investigación, la redacción y la edición. No son los típicos posts que puedes sentarte en una cafetería y escribir en unas horas. Dedica un tiempo a lo largo de la semana para centrarte en el desarrollo de un artículo lento. Además, date tiempo suficiente para investigar. Mira qué información puedes recopilar; quizás tu investigación arroje luz sobre la falta de contenido sobre el tema que has elegido.

Produce piezas de valor

Cuanto más tiempo dediques a trabajar en la pieza, más aumentará su calidad y valor. Esto la distinguirá de todas las demás piezas apresuradas que encontramos en el internet.


Un artículo de valor es informativo, fiable, preciso y reflexivo. Por lo general, también implica algún tipo de narrativa y comunicación efectiva. Le ofrece a tu audiencia una visión de algo que puede no haber conocido y amplía su perspectiva. También es un artículo que se queda con ellos después de la oración final. Incluso puede ser algo que puedan aplicar en su vida diaria a partir de entonces.


Es importante no pensar en un contenido lento como cualquier otro tipo de contenido con más texto. Debe funcionar como un todo y contener sustancia de principio a fin.

Elige tus temas con cuidado

Ya que vas a dedicar más tiempo del habitual a este contenido, asegúrate de encontrar un tema que te interese. Pasarás mucho tiempo pensando en este post y lo último que necesita un escritor es perder interés en su propia pieza. El resultado final será una pérdida de tiempo y esfuerzo.


Pero ese no es el único criterio. Al igual que con cualquier trabajo de contenido, el post debe ser significativo. Debes tener una estrategia de marketing coherente en cuanto a la razón por la que estás escribiendo la pieza. Encuentra algo de inspiración en otras piezas de contenido lento y detecta algunas ideas potenciales. Asegúrate de estudiar qué le gusta a tu audiencia y qué tipo de contenido os beneficiaría a ambos.


¿Funciona el slow content?

Con el tiempo notarás que las piezas de contenido lento recibirán menos clics, pero no te preocupes. El éxito vendrá a medida que aumenta la tasa de interacción.


Algunos negocios pueden temer que el cambio al contenido lento disminuya y altere sus algoritmos de posicionamiento en buscadores. Sin duda, será inevitable que el algoritmo cambie cuando cambie tu contenido; sin embargo, no quiere decir que sea un impacto negativo. El contenido relevante y consistente es lo que determina el éxito de un sitio web. Al publicar contenido lento, sigues apostando por contenido relevante. Adicionalmente, para lograr consistencia, puedes alternar tu producción entre el contenido lento y contenido rápido, obteniendo múltiples contenidos cortos de uno largo mientras trabajas en el lanzamiento del siguiente artículo lento.


Conclusión

Lo ideal es que un redactor de contenidos escriba tanto contenido rápido como lento para tu empresa. Una mezcla equilibrada puede impulsar tanto los clics como las conversiones. Incluso sirve para motivar a tus redactores a encontrar la alegría de escribir de nuevo y tropezar con nuevos temas para explorar. Si necesitas ayuda para empezar, Sortlist puede ayudarte a encontrar la agencia de marketing de contenidos en España más adecuada para ti.